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Cuidado al detectar desperdicios Lean (Ahorro versus recorte)

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El ruin y el pobre las caga doble.

Dicho Popular

 Interesante tema siempre en el mundo de la productividad. Las empresas se disponen a ahorrar y en muchísimos casos no distinguen entre ahorro real, es decir despilfarro y lo que es en definitiva un recorte.

Como no se tenga cuidado con la bandera de la productividad puede venir un recorte disfrazado de ahorro con resultados peores que no haber hecho nada.

Recortar es lo peor que puede hacer una empresa. Recortar no es más que quitarse lo que le hace diferente a otras empresas, Cualquiera puede hacerlo peor o más barato y en el entorno que nos movemos hacerlo peor es condenarse al cierre.

¿Cómo distinguimos entre Recorte y ahorro?

En realidad no es muy complicado, hay que ponerse en la piel del que va a usar ese producto o servicio (cliente) y comprobar que no nota ninguna diferencia en cuanto al valor que tiene para si ese producto o servicio.

En productividad el concepto cliente es muy amplio. No solo lo es el final (cliente externo) , el que paga nuestros servicios o producto sino todos aquellos que esperan en la cadena o flujo de trabajo el resultado de nuestras actividades (cliente interno). Ambos deben estar siempre satisfechos.

Todos conocemos porque ya nos lo dijeron desde Japón, los principales desperdicios que hay que fijarse:

Esperas (tiempo perdido) Exceso de inventario, transporte, Movimiento, Extra proceso, Defectos, Sobreproducción y talento no utilizado.

En futuras entradas me detendré a analizar cada uno de ellos dentro de esta serie de productividad que hoy inicio.

Entonces ante un posible ahorro de estos despilfarros descritos:

  • Identificar el cliente

Ver si es Interno o externo, quien “sufre” de alguna manera este ahorro

  • Analizar con el si este ahorro le afecta de alguna manera

Perdiendo valor, en tiempo, en calidad etc. y sobretodo preguntar al que lo sufre.

  • Comprobar económicamente si es en realidad una mejora

¿Es un gasto indispensable para otros de la cadena?

¿Esto provoca más gastos en otras partes?

¿Esta acción provoca otro despilfarro?

Parándose a pensar estos tres puntos podemos evitar que un ahorro se convierta en un recorte disfrazado.

¿Has notado que te ha venido algún recorte disfrazado de ahorro?

Saludos

 

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